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Los siete peores errores en fusiones y adquisiciones: ¿cómo evitarlos?

Boletín de Recolocados abril 2026

30 Apr 2026

Celebramos la incorporación de 34 nuevos Alumni que han concretado con éxito su proceso de recolocación en LHH Chile, marcando el inicio de una nueva etapa en sus trayectorias profesionales.

Cada uno de estos logros refleja enfoque, preparación y la capacidad de avanzar con determinación hacia nuevos desafíos.

Nos enorgullece darles la bienvenida a nuestra Red Alumni y seguir acompañándolos en este camino, impulsando su desarrollo y apoyándolos en cada paso de lo que viene.

Movilidad Profesional Interna: Qué Es, Por Qué Importa y Cómo Empezar

08 Jan 2026

Imagina una utopía donde un área de tu organización traslada a la gente a diferentes partes del negocio que intentan acelerar. Imagina mucho menos tiempo revisando CVs, haciendo comprobaciones de antecedentes e incorporando a nuevos colaboradores. Este mundo existe y se llama movilidad profesional interna.

Muchas personas asumen que «movilidad» significa mover a las personas hacia arriba: ascensos y mayor responsabilidad. Y eso ciertamente puede ser así, pero con un programa de movilidad interna sólido, las organizaciones adoptan un enfoque de «retícula», que significa trabajo de proyecto, traslados laterales o asignaciones extensas para dar a los colaboradores oportunidades de mejorar sus habilidades y mantener valiosos conocimientos institucionales internos.

Vamos a explorar cómo es la movilidad interna, por qué cada vez más organizaciones lo prefieren y cómo su organización puede empezar a construir una estrategia eficaz de movilidad interna del talento.

¿Qué es la movilidad interna?

Es muy sencillo, la movilidad interna significa ayudar a los empleados a crecer y moverse dentro de su organización en lugar de perderlos ante oportunidades externas o tener que reclutar externamente cuando cambian las necesidades de la organización. Este movimiento puede adoptar muchas formas:

  • Flexible: Asumir tareas flexibles y rotaciones laterales para ampliar las habilidades.
  • Esporádico: Liderar iniciativas especiales o trabajos “temporales” fuera de las responsabilidades principales.
  • Benchmarking interno: Unirse a equipos multifuncionales para ganar exposición.
  • Upskilling: Adquirir competencias técnicas de vanguardia mediante la recapacitación.
  • Aprendizaje: Explorar aficiones con tiempo protegido para proyectos personales.
  • Traslado: Rotar entre oficinas nacionales o globales para adquirir experiencia y diversidad de pensamientos.

A diferencia de la contratación externa, la movilidad interna aprovecha el talento que ya ha sido evaluado, ahorrando costos y aumentando la moral (hablaremos de esto más adelante). Es un elemento fundamental de la gestión moderna del talento y la planificación de la fuerza laboral.

Por qué importa la movilidad interna

1. Aumenta la retención y reduce costos

Los colaboradores tienen más probabilidades de permanecer en organizaciones que ofrecen trayectorias profesionales visibles. Investigaciones de LinkedIn muestran que las empresas con alta movilidad interna, retienen el talento un promedio de 53% más tiempo en comparación con aquellas que no lo hacen. Al recapacitar y reasignar talento en lugar de reemplazarlo, las organizaciones también ahorran en costos de contratación, incorporación y pérdida de productividad.

2. Permite cerrar las brechas de habilidades más rápido

El ritmo del cambio es implacable: el 70% de los empleados encuestados dijo que sus prioridades cambian cada tres meses o más rápido. En lugar de intentar adelantarse a la próxima gran tendencia tecnológica o a los vientos políticos mediante la contratación, las organizaciones pueden crear una plantilla ágil diseñada para pivotar.

3. Aumenta la participación y la lealtad

El deseo de pertenecer está profundamente arraigado en la biología humana. Durante la mayor parte de nuestra historia evolutiva, la supervivencia dependió de formar parte de un grupo o tribu. Ese instinto de contribuir, de pertenecer y de fortalecer al colectivo sigue siendo una parte fundamental de quienes somos.

Cuando las organizaciones aprovechan este impulso mostrando un verdadero cuidado por su gente, su crecimiento, su futuro y su potencial, el compromiso florece. Los colaboradores que se sienten valorados y apoyados están más motivados para contribuir, desarrollar nuevas habilidades y mantenerse comprometidos con el éxito del equipo. Promover la movilidad interna refuerza este mensaje, señalando un verdadero compromiso con el desarrollo de los empleados.

Tipos de movilidad interna

A medida que las organizaciones se esfuerzan por fomentar este sentido de pertenencia y compromiso, la forma en que permiten que las personas crezcan se vuelve crucial. La movilidad interna es una de las herramientas más poderosas para lograrlo: convertir el compromiso y la lealtad de valores en experiencias reales. Al ofrecer vías de crecimiento, las empresas permiten a los empleados ver un futuro propio dentro de la organización, no más allá de ella.

Diferentes organizaciones utilizan distintas formas de movilidad según su tamaño, sector y objetivos. Los más comunes incluyen:

  • Ascensos (movilidad vertical): Ascenso tradicional hacia roles de liderazgo o especialistas.
  • Transferencias laterales: Pasar a otro puesto al mismo nivel, a menudo para ganar experiencia.
  • Programas rotativos: Movimientos estructurados entre departamentos o unidades de negocio, comunes en el desarrollo de liderazgo.
  • Asignaciones flexibles o temporales: Proyectos a corto plazo u oportunidades a tiempo parcial para poner a prueba nuevas habilidades.
  • Movimientos geográficos: Reubicación de colaboradores en ciudades, regiones u oficinas internacionales.

Las mejores estrategias de movilidad interna combinan estas opciones para ofrecer a los empleados múltiples formas de crecer.

Desafíos y dificultades comunes

Aunque los beneficios de la movilidad interna son evidentes, muchas organizaciones tienen dificultades para ponerla en práctica. Las barreras comunes incluyen:

  • Falta de transparencia: Los colaboradores no saben qué oportunidades existen ni cómo postularse.
  • Resistencia de los gestores: Los líderes a veces «acaparan» talento para evitar perder a los de alto rendimiento.
  • Datos incompletos: La escasa visibilidad de las habilidades y aspiraciones de los empleados dificulta emparejar talento con los roles.
  • Estigma cultural: Los colaboradores pueden temer que explorar movimientos internos parezca desleal.
  • Brechas tecnológicas: Sin sistemas efectivos o plataformas internas de empleo, la movilidad es inconsistente.

Superar estos desafíos requiere una inversión deliberada en cultura, procesos y herramientas.

Mejores prácticas para la movilidad interna

Las organizaciones líderes tratan la movilidad interna como una capacidad estratégica en lugar de un proceso ad hoc. Aquí tienes prácticas probadas para integrar la movilidad en tu estrategia de trabajo:

  • Construir una cultura de movilidad: Animar a líderes y directivos a ver la movilidad como una fortaleza, no como un riesgo. Reconoce y celebra los movimientos internos.
  • Establecer políticas claras: Definir criterios de elegibilidad, procesos de solicitud y expectativas para colaboradores y directivos.
  • Nivelar la tecnología: Utilizar mercados internos de talento o plataformas impulsadas por IA para emparejar habilidades con oportunidades.
  • Invertir en el desarrollo de habilidades: Proporcionar vías de aprendizaje y formación vinculadas a oportunidades de movilidad.
  • Apoyar el coaching y mentoría: Ayudar a los colaboradores a identificar habilidades transferibles y planificar su trayectoria profesional.
  • Hacer accountables a los directivos: Vincular los resultados de movilidad a las evaluaciones de liderazgo e incentivar la exportación de talento.
  • Medir el impacto: Hacer un seguimiento de las tasas de movilidad interna, los traslados multifuncionales y la satisfacción de los empleados con el proceso.

Cómo empezar con la movilidad interna

Si tu organización es nueva en movilidad, aquí tienes algunos primeros pasos:

  1. Evalúa tu estado actual. ¿En qué punto te encuentras en la curva de madurez de movilidad interna? ¿Los movimientos son improvisados o existe una estrategia estructurada?
  2. Pilotar un programa. Empezar con un departamento o un programa rotativo para probar y perfeccionar tu enfoque.
  3. Oportunidades de comunicación. Hacer que las trayectorias profesionales sean visibles para todos los colaboradores, no solo para unos pocos elegidos.
  4. Habilitar a los gestores. Formar a los managers para que tengan conversaciones sobre su carrera y apoyen movimientos, aunque eso signifique perder talento en su equipo.
  5. Recopilar datos. Utilizar inventarios de habilidades y perfiles de empleados para aumentar la visibilidad y emparejar a las personas con oportunidades.
  6. Escala a lo largo del tiempo. Una vez que las bases estén establecidas, amplía los programas a nivel empresarial.

La movilidad interna es todo un punto positivo. Sí, es un trabajo inicial establecer una base sólida, pero al priorizar el crecimiento y el movimiento de los empleados, las organizaciones pueden reducir costos, cerrar brechas de habilidades, aumentar el compromiso y preparar a sus colaboradores para el futuro.

Cuáles son las Características de un Buen Líder de Equipo

23 Apr 2026

Las nuevas metodologías ágiles han traído consigo modernas fórmulas de trabajo basadas en la consecución de objetivos. Para ello, las organizaciones avanzadas, han instaurado una forma de desempeño más acorde con esta táctica. La productividad está basada en los equipos de trabajo. El éxito de la empresa está en dar el mando a aquella persona que reúna las características de un buen líder de equipo.

La nueva metodología de trabajo

La digitalización de las empresas y la implementación de nuevas tecnologías han permitido remodelar los procesos de trabajo. De este modo, tareas difíciles o tediosas, que antes eran realizadas por humanos, ahora son llevadas a cabo por dispositivos, apps y software.

Al mismo tiempo, este modelo productivo ha descubierto que resulta más efectivo descentralizar las tareas y distribuirlas entre equipos de trabajo. Estos grupos, bajo la dirección de un buen líder, fijan su éxito laboral gracias a la consecución de metas preestablecidas.

El éxito de este planteamiento ha reforzado la necesidad de que recursos humanos recabe el talento humano necesario de cara a conseguir empleados multitareas. En estos trabajadores se busca, además, que sean capaces de desarrollar sus labores en colaboración con otros empleados.

Del jefe al líder

Este nuevo modelo productivo precisa de una persona que asuma el papel de dirección y coordinación. Sin embargo, se empieza a abandonar la antigua figura del jefe jerárquico y autoritario.

En su lugar se impone el rol del líder, un colaborador que se encarga de cohesionar toda la actividad del grupo de trabajo. Además, las habilidades de liderazgo incluyen la capacidad de hacerse apreciar por los compañeros a los que dirige.

Las cualidades y capacidades para desempeñar este puesto son muy variadas. De ellas depende en gran medida que el equipo funcione y puedan alcanzarse los objetivos definidos, aumentar la productividad de la organización y mejorar el ambiente laboral. Pero ¿cuáles son las características de un buen jefe de equipo?

Cuáles son las características de un buen Líder de equipo

El dirigente de la actualidad debe ser una persona que inspire y aliente a los colaboradores que tiene a su cargo. De hecho, resulta de gran importancia que la persona llegue a ser admirado por sus trabajadores. Por esta razón es importante que se tengan en cuenta distintos consejos que ayudan al líder de equipo en su labor de liderazgo.

Infundir confianza

La confianza va a resultar una aliada fundamental para conseguir el respaldo y el respeto de la parte de la plantilla a cargo del líder. Gracias a ella se logran al menos tres beneficios importantes en el lugar de trabajo:

  • Fortalecer la comunicación y hacerla más fluida y efectiva.
  • Conseguir de los miembros del equipo una actitud más comprometida.
  • Mejorar la realización de las tareas necesarias para alcanzar el objetivo.

El dirigente puede llevar a cabo una serie de acciones encaminadas a aumentar ese grado de confianza:

  • Con esta práctica los miembros del equipo sabrán que se encuentran ante un líder que funciona con honestidad.
  • Es preciso que no se juzgue a los colaboradores por las apariencias. Es importante desentrañar los motivos que han podido propiciar algunas acciones negativas.
  • Discreción. Es importante no comentar o comparar información confidencial o susceptible de los empleados.
  • Sentido de equipo. Hay que predicar con el ejemplo y mostrar gran vocación de equipo y confianza en el trabajo colaborativo.
  • Empatía. Un buen líder es capaz de ponerse en el lugar de sus colaboradores y ayudarlos ante las dificultades.

Fomentar el diálogo

Esta actitud ayuda a que fluya la conversación. De esta manera, el líder de equipo mantiene informado a todos los miembros. Los feedbacks están actualizados y los posibles errores pueden prevenirse. Los componentes del grupo pueden sentirse más tranquilos al saber que su superior no esperará hasta el último momento. Se sentirán mucho más motivados que con comentarios negativos posteriores.

Refuerzo positivo

Es importante saber reconocer los esfuerzos de la plantilla. La motivación es imprescindible para subir la autoestima del colaborador y fomentar su espíritu de cooperación y compromiso. Cada miembro del equipo debe considerarse tan valioso como cualquier otro. Construir un ambiente igualitario, en el que se reconozcan los aciertos y contribuciones de cada individuo, crea sentido de grupo.

Detectar el talento

Un gerente eficaz es capaz de observar a sus colaboradores y detectar cuál es el punto fuerte de cada uno. En ese momento, es básico que se aprovechen las habilidades de cada persona. De este modo, cada miembro del equipo podrá aportar lo mejor de sí mismo y reforzar el éxito del grupo. Por su parte, el individuo en sí se verá fortalecido y trabajando en medio de un ambiente más agradable.

Desterrar el miedo

Un buen líder debe afianzar la confianza del grupo. Los miembros del equipo deben ser alentados a trabajar sin temor a cometer errores. Estos deben, en cambio, ser utilizados como herramientas para el aprendizaje y una manera de eliminar los límites personales.

Fijar metas

Entre las habilidades de liderazgo figura, como una de las labores esenciales, la capacidad para fijar objetivos que sean realistas. Eso no quiere decir que no conlleven cierto grado de dificultad. Aún así, deben ser alcanzables y motivadores.

Consolidar las buenas relaciones

Lejos del dirigente impositivo, jerárquico y sabelotodo, un buen directivo asume que las buenas relaciones en el trabajo resultan muy útiles para lograr el éxito. El lugar de trabajo es el sitio en el que los empleados pasan la mayor parte del día. Convertirlo en un espacio agradable, contribuir a estrechar lazos entre los compañeros y comportarse como un igual servirá para elevar la comodidad y eficiencia del equipo.

Está claro que las habilidades de liderazgo resultan imprescindibles a la hora de lograr los objetivos y aumentar la productividad. Muchos individuos poseen estas capacidades de manera innata.

No obstante, se debe tener claro que las características de un buen líder de equipo también pueden ser aprendidas. Lo importante es concienciarse de ello y adquirir las herramientas precisas para dirigir a los colaboradores.

Aprendizaje Colaborativo: Qué es, Beneficios y Cómo Aplicarlo en las Organizaciones

15 Apr 2026

En un entorno empresarial marcado por la digitalización, la automatización y los modelos híbridos, las organizaciones buscan fórmulas más ágiles y efectivas para desarrollar talento. En este contexto, entender qué es el aprendizaje colaborativo se ha convertido en una prioridad estratégica.

Hoy el conocimiento ya no se adquiere de forma individual, sino que se construye en red, se comparte en tiempo real y se enriquece desde múltiples perspectivas. Diversos estudios muestran que las personas retienen más información cuando aprenden a través de la interacción.

El auge del trabajo en equipo distribuido, las metodologías ágiles y las estructuras menos jerárquicas han impulsado el aprendizaje colaborativo en organizaciones como un motor de innovación, cohesión y mejora continua.

Pero ¿cómo se implementa de forma efectiva y qué beneficios aporta realmente a la organización?

¿Qué es el aprendizaje colaborativo?

Se trata de una metodología en la que varias personas trabajan juntas para alcanzar un objetivo común, construyendo conocimiento a través de la interacción, el intercambio de ideas y la resolución conjunta de problemas. No se limita a dividir tareas, sino que implica un proceso compartido de reflexión, diálogo y co-creación.

A diferencia del aprendizaje individual centrado en el estudio autónomo, el aprendizaje colaborativo pone el foco en la construcción conjunta del conocimiento. Y, aunque a menudo se confunde con el aprendizaje cooperativo, existe una diferencia clave: en el modelo cooperativo las tareas suelen repartirse y luego integrarse; en el colaborativo, el proceso es compartido desde el inicio y el resultado depende de la participación activa de todos.

La metodología de aprendizaje colaborativo se basa en cuatro principios fundamentales:

  • Interdependencia positiva: el éxito individual depende del éxito del grupo.
  • Responsabilidad individual y grupal: cada miembro aporta y responde por su contribución.
  • Interacción constructiva: el diálogo y el debate enriquecen el resultado.
  • Desarrollo de habilidades sociales: comunicación, escucha activa y resolución de conflictos.

Su efectividad radica en que responde a cómo aprendemos de forma natural: contrastando ideas, formulando preguntas y aplicando el conocimiento en contextos reales. La interacción activa procesos cognitivos más profundos, mejora la retención y fortalece el pensamiento crítico.

Principales beneficios del aprendizaje colaborativo

Los beneficios del aprendizaje colaborativo impactan tanto en el desarrollo individual como en el rendimiento organizacional. A continuación, se presentan las ventajas del aprendizaje colaborativo más relevantes en entornos corporativos:

1. Mejora la retención del conocimiento

Aprender en interacción favorece una mayor consolidación de la información. Cuando los profesionales discuten, aplican y contextualizan contenidos en grupo, activan procesos cognitivos más profundos que refuerzan la memoria a largo plazo. En programas de formación interna, esto se traduce en menor necesidad de repetir capacitaciones.

2. Aprender enseñando: aprendizaje activo

Explicar un concepto a otros obliga a estructurar ideas y detectar vacíos propios. Este enfoque de aprendizaje entre pares convierte a los empleados en protagonistas del proceso formativo, fomentando la autonomía y la responsabilidad compartida.

3. Desarrolla habilidades de comunicación

La interacción constante mejora la escucha activa, la argumentación y la capacidad de dar y recibir feedback. En el aprendizaje colaborativo en el trabajo, estas competencias resultan clave para equipos multidisciplinares y entornos híbridos.

4. Fomenta el pensamiento crítico

La exposición a perspectivas diversas desafía suposiciones y estimula el análisis profundo. Al contrastar opiniones y debatir soluciones, los participantes fortalecen su capacidad para evaluar información con mayor rigor.

5. Aumenta la motivación y el compromiso

Trabajar hacia un objetivo común genera sentido de pertenencia. El grupo fomenta el compromiso, incrementando la participación activa en procesos formativos y reduciendo la desconexión habitual en modelos tradicionales.

6. Potencia la creatividad y la innovación

La diversidad de ideas y enfoques impulsa soluciones más originales. El intercambio continuo favorece la combinación de experiencias y conocimientos distintos, generando propuestas innovadoras aplicables a proyectos reales.

7. Prepara para el trabajo en equipo real

El aprendizaje colaborativo en organizaciones reproduce dinámicas propias del entorno laboral: coordinación, toma de decisiones conjunta y gestión de conflictos. Estas habilidades transferibles fortalecen el desempeño en proyectos estratégicos.

8. Acelera la resolución de problemas

La inteligencia colectiva permite identificar soluciones con mayor rapidez. Compartir experiencias y buenas prácticas reduce tiempos de análisis y evita errores ya conocidos por otros miembros del equipo.

9. Reduce la curva de aprendizaje

El aprendizaje entre pares y el mentoring informal facilitan la integración de nuevos colaboradores. El conocimiento práctico se transmite de forma ágil, disminuyendo el tiempo necesario para alcanzar niveles óptimos de desempeño.

10. Mejora el clima laboral

Colaborar en procesos formativos fortalece las relaciones profesionales. Al romper silos y promover la interacción transversal, se genera mayor confianza, cohesión y cultura de apoyo mutuo.

Cómo implementar el aprendizaje colaborativo en tu organización

Comprender qué es el aprendizaje colaborativo es solo el primer paso. Para que genere impacto real, RRHH y los equipos de L&D deben integrarlo de forma estratégica, alineándolo con objetivos de negocio y cultura corporativa.

1. Evaluar la cultura actual

Antes de diseñar iniciativas, es imprescindible analizar el punto de partida. ¿Existe apertura a compartir conocimiento? ¿Se valora la colaboración o predominan los silos y la competencia interna? Barreras como estructuras jerárquicas rígidas, incentivos individuales mal alineados o falta de confianza pueden limitar la adopción del aprendizaje colaborativo en empresas. Un diagnóstico cultural, mediante encuestas, focus groups o entrevistas, permite identificar resistencias y oportunidades.

2. Definir objetivos claros

El aprendizaje colaborativo debe responder a una necesidad concreta: acelerar el onboarding, impulsar la innovación, desarrollar competencias críticas o fomentar el upskilling. Sin una meta definida, las iniciativas pierden foco. Establecer resultados esperados facilita la posterior medición del impacto y alinea la metodología con la estrategia corporativa.

3. Diseñar espacios y dinámicas

Es necesario crear entornos, físicos y virtuales, que faciliten la interacción. Salas configuradas para el trabajo en grupo, plataformas digitales colaborativas o comunidades internas son ejemplos habituales. Además, el tiempo dedicado debe integrarse en la jornada laboral: no es una actividad “extra”, sino parte del desempeño profesional.

4. Formar a facilitadores

El rol del líder evoluciona hacia un facilitador del aprendizaje dentro del equipo. Managers y responsables de equipo deben desarrollar habilidades de facilitación: promover la participación equitativa, gestionar conflictos y estimular el pensamiento crítico. Sin esta figura, las dinámicas pueden perder efectividad o convertirse en reuniones improductivas.

5. Medir y ajustar

Como cualquier iniciativa estratégica, requiere seguimiento. Algunos KPIs de aprendizaje colaborativo incluyen nivel de participación, velocidad de integración de nuevos empleados, generación de ideas implementadas o mejora en indicadores de desempeño. El feedback continuo permite ajustar formatos y reforzar aquello que realmente aporta valor.

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Conclusión

Comprender qué es el aprendizaje colaborativo nos permite ver que no se trata de una tendencia pasajera, sino de la manera más efectiva con la que se puede aprender y generar conocimiento en conjunto. Esta metodología multiplica el valor del conocimiento interno en las organizaciones, transformando la experiencia individual en resultados colectivos y aplicables. Para que funcione realmente, es necesario abordarlo con intención, diseñando espacios, dinámicas y procesos claros, y contando con un liderazgo que facilite la participación, la interacción y la responsabilidad compartida. Así, el aprendizaje colaborativo se convierte en un motor de desarrollo continuo y de fortalecimiento de la cultura organizativa.

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El Rol del Liderazgo en la Construcción de Equipos Efectivos y Autosuficientes

12 Feb 2026

Los líderes también se pueden desarrollar para ayudar a construir equipos que puedan operar de manera independiente y flexible sin la necesidad de una intervención externa regular o micro management. Si los equipos son autosuficientes, los líderes pueden tener más tiempo para centrarse en otras áreas del negocio. Pero deben estar dispuestos a empoderar a otros.

¿Cuál es el rol del líder en la construcción de equipos efectivos?

Los líderes desempeñan un rol clave en la configuración de la cultura de una organización y en la definición de sus estrategias y objetivos. También decidirán si un equipo o equipos son necesarios para completar un determinado proyecto.

Si se necesita un equipo, el rol de un líder puede incluir:

Establecer el propósito y la dirección

Diferentes investigaciones han demostrado que los equipos efectivos tienen:

  • Un propósito y una dirección compartida.
  • Límites definidos.
  • Autoridad para gestionar los procesos de trabajo del equipo.

Al establecer el propósito de un equipo, un líder debe explicar por qué existe ese equipo. ¿Qué es lo que solo este equipo puede hacer? También pueden ser responsables de:

  • Establecer los objetivos del equipo.
  • Estructurar el equipo y hacer coincidir las habilidades con los objetivos.
  • Definir límites (quién está en el equipo y cuáles son sus roles) y aclararlos con el equipo.
  • Definir normas de comportamiento y aclararlas con el equipo.
  • Responsabilizar al equipo por las normas de comportamiento.
  • Crear un entorno que facilite el alto desempeño, como capacitar al equipo para gestionar sus propios procesos de trabajo.

Cuando un equipo tiene claro su propósito, sus límites y cómo funcionará día a día, los líderes pueden monitorear a los equipos para saber si hay brechas de habilidades o desafíos en torno a la alineación o la dinámica del equipo que podrían socavar el rendimiento. Incluso los equipos más exitosos pueden perder su sentido de propósito y ver caer los niveles de rendimiento. El rol del líder es identificar esto y fortalecer el propósito.

Involucrar a sus miembros

Una investigación global ha descubierto que:

  • Solo el 23% de los colaboradores están comprometidos en el trabajo y se sienten conectados con su organización.
  • El 59% está desinteresado y, por lo tanto, son menos productivos y corren el riesgo de la “renuncia silenciosa”.
  • El 18% está «activamente desconectado», carecen de confianza en los líderes y no están interesados en ayudar a su organización a lograr sus objetivos.

Esta es una llamada de atención para las organizaciones, pero también una oportunidad para que los líderes mejoren el compromiso al brindar mayor claridad a los equipos a través de una cultura impulsada por un propósito.

Los líderes tienen un rol fundamental que desempeñar en el compromiso de los colaboradores. La investigación muestra que los equipos con líderes comprometidos se desempeñan mejor tanto a nivel individual como de equipo. Estos líderes defienden proactivamente el crecimiento y desarrollo de los colaboradores, alientan a los miembros del equipo a tomar decisiones y crean un entorno donde los equipos se sienten seguros para hablar sobre asuntos que les preocupan y aprender de sus errores. En resumen, los líderes pueden involucrar mejor a los equipos al generar confianza y seguridad.

Establecer confianza y seguridad

El trabajo híbrido y remoto puede dificultar la construcción de la confianza y la seguridad que sustentan la satisfacción, el compromiso y el alto desempeño de los colaboradores. Un entorno seguro apoya la colaboración y la comunicación efectiva, lo que genera confianza.

La confianza y la seguridad son importantes para permitir que los equipos reciban feedback de manera productiva y aprendan de los errores. Esto permite al equipo dar forma y refinar constantemente cómo funciona y opera, haciéndolo más adaptable y efectivo a largo plazo. Los líderes pueden construir seguridad al:

  • Participar en conversaciones de equipo.
  • Hablar públicamente sobre cuándo ellos, o el líder, han cometido errores y cómo han aprendido de esos errores.
  • Apoyar a otros para que hablen y aprendan de sus errores.
  • Alentar a los miembros a compartir sus pensamientos, preocupaciones y desafíos.
  • Aclarar qué comportamientos son y no son aceptables dentro del equipo.

Los líderes que escuchan, comparten experiencias y feedback, promueven la discusión abierta, demuestran empatía y se posicionan como colaboradores, están en la mejor posición para establecer confianza entre el líder y el equipo, y entre los miembros del equipo.

El rol de los miembros del equipo

La responsabilidad de desarrollar un alto rendimiento no comienza y termina con el liderazgo: los miembros del equipo tienen un rol vital que desempeñar. Por ejemplo, los miembros son responsables de mirar más allá de sus roles individuales y ver al equipo y sus objetivos a través de una visión más amplia. Los miembros deben saber lo que se espera del equipo como unidad, ser responsables y ser abiertos y honestos sobre sus propios desafíos y debilidades a medida que esto desarrolla la confianza y la seguridad.

Cómo los líderes pueden empoderar a los equipos para que sean autosuficientes

Los líderes deben ser conscientes de sí mismos y reconocer sus propias limitaciones y estar dispuestos y ser capaces de empoderar a otros. Un assessment de diagnóstico puede revelar mentalidades y comportamientos que afectan negativamente la capacidad de un líder para empoderar a los equipos. El coaching puede ayudar a los líderes a adaptar el comportamiento, aumentar la seguridad y maximizar el potencial del equipo.

Elogiado por su éxito en el empoderamiento de colaboradores y equipos, un banco multinacional reconocido permite a los colaboradores tomar decisiones más rápido utilizando mejores datos y delega más decisiones a colaboradores de nivel medio. La estructura jerárquica horizontal del banco, la cultura impulsada por un propósito y la eliminación de barreras ayudan a los equipos a adaptarse y adoptar el trabajo ágil. La seguridad está integrada. Las «conversaciones honestas» regulares con los líderes senior permiten a los equipos compartir preocupaciones y expresar ideas, lo que respalda la transparencia y la confianza.

Para empoderar a los equipos para que sean autosuficientes, los líderes pueden:

Construir una cultura orientada a un propósito

Las encuestas, las conversaciones 1:1 y las sesiones de feedback sobre la cultura pueden ayudar a los líderes a comprender qué equipos necesitan para poder desempeñarse de manera efectiva a largo plazo. Las evaluaciones diagnósticas de los líderes y los equipos pueden identificar barreras culturales, hábitos y comportamientos que impiden la autosuficiencia.

Los hallazgos se pueden utilizar para estructurar un marco que se alinee con los objetivos estratégicos de la organización. El coaching individual y de equipo puede ayudar a los equipos a incorporar hábitos y comportamientos, proporcionando una mejor base para la autonomía.

Impulsar a los equipos desde el principio para potenciar la efectividad

Una vez que la metodología esté en su lugar y un equipo conozca su propósito, los líderes pueden dar un paso atrás y acordar con los equipos cómo pueden continuar construyendo confianza y seguridad; estos deben mantenerse para que un equipo sea autosuficiente.

Delegar la toma de decisiones y fomentar una cultura de “solución-primero”

Apoyar a los equipos para tomar decisiones y recomendar soluciones a cualquier obstáculo que enfrenten antes de consultar a los líderes. En lugar de proporcionar dirección directamente, los líderes pueden escuchar y mantener un diálogo abierto con los equipos, pero, en última instancia, solo hablar después de que todos los demás hayan hablado..

Apoyar la innovación sin miedo al fracaso

Reserve tiempo para que los equipos prueben y den feedback sobre nuevas plataformas y formas de trabajo habilitadas por la tecnología que podrían ayudarlos a ser más ágiles e innovadores. Si el equipo decide que una nueva herramienta puede ayudarlos a alcanzar sus objetivos de manera más eficiente, tienen los recursos para adoptarla.

Es probable que veamos más equipos autogestionados en el futuro, donde el uso efectivo de tecnologías compartidas será crucial para el éxito.